He decidido amamantar

Bebé dormido se agarra al escote de su madre tras haber tomado pecho.

He decidido amamantar

Quienes me conocéis y leéis algo de lo que escribo, sabéis que el tema de la maternidad me fascina, absorbe, sorprende y enseña cada día más. Sí, la maternidad suma a mi vida. Leer, conocer, abrir mi mente y escuchar a otras madres me ha hecho como soy ahora. Hoy en día tengo las ideas más claras que nunca y he dejado de tener miedo e inseguridades. Respecto al tema de la maternidad y crianza de mi pequeña soy consciente de lo que me gusta y de lo que no, de cómo quiero vivir mi maternidad y qué clase de madre quiero ser y soy.

Por supuesto soy humana y cuando, escasas veces, me encuentro en alguna reunión social añoro no poder sentarme tranquilamente a hablar, tomarme una copa de vino y hacer bromas, no obstante, quiero tener a mi hija conmigo, pese al agobio que en ciertos momentos supone. Con ella me siento a gusto, e irme a dormir a su lado me satisface enormemente. Las noches son duras debido a las veces que se despierta y mama, pero poco a poco…Todo llega.

Lo que quiero decir es…, que pienso, medito y quiero haceros llegar esta idea. Jamás, y más hoy en día, se me ocurriría decirle a alguien cómo llevar su relación de pareja, aconsejarle cómo afrontar su vida íntima, tomar ciertas decisiones personales… Entonces amigas pienso “¿qué osado es opinar sobre la maternidad de otras, sobre su lactancia materna?”, algo tan extremadamente íntimo. Algo que hemos elegido y continuamos haciendo porque queremos, porque, sí, existe la lactancia materna prolongada, y si es exitosa, debemos creernos lo luchadoras y guerreras que somos.

Recuerdo meses atrás, cuando acercándose los 6 meses de mi nena, mi pediatra me instaba a parar, o mi médico de cabecera me recomendaba dejarlo, sin habérselo preguntado, porque si seguía tomando pecho la haría dependiente de mí. O familia y amigos que me decían que debía tener tiempo para mí. Lo entiendo todo perfectamente. El caso es que vosotros a mí…, no.

Meses atrás lloré creyendo que debía hacerlo, ir suprimiendo sus tomas, cada vez más, sin querer yo, sin querer ella. Ya no lloro. “¿Que es duro?” Sí, soy la primera en saberlo. Yo lo vivo. Pero, por favor, si no creéis en ello, no os gusta, no lo aceptáis o no lo comprendéis… Si no queréis darnos vuestro ánimo y apoyo, algo que realmente necesitamos todas. Si no queréis formar parte de esta etapa tan nuestra, solo os pido que guardéis silencio, porque todo ello nos hace daño.

Vosotros, los que os situáis en una posición apartada de la LM porque, supuestamente, no os dejamos intervenir, cuando sois vosotros quienes nos dais la espalda,  habéis logrado que la hagamos nuestra, de dos. Sociedad, amigos, pareja, familia…, somos fuertes para seguir algo que deseamos, pese a quien pese.

¡Ánimo mamás! Podemos con esto y más 🙂
2 Comentarios
  • Irene
    Publicado en 12:37h, 20 agosto Responder

    Ole,ole y ole! Me acabo de identificar muchísimo contigo. Me alegra mucho leerte y compartir opinión. Tengo una bebé de 10 meses y a veces es duro amamantar con las opiniones y comentarios de los que nos rodean. Mucha fuerza!

    • Ana M. Longo
      Publicado en 21:10h, 20 agosto Responder

      Primero, encantada de saludarte y enormemente feliz de que me leas. Enhorabuena por tu nena y gracias por tus palabras. No hay nada que me llene más que lograr que os sintáis identificadas y sepáis que no estáis solas, ni como mujeres ni como madres. La maternidad es maravillosa y lo que nosotras hacemos es muy grande y valioso. Todo lo que vivamos es nuestro y se quedará siempre entre nosotras y nuestros pequeños. Sí, nos ponen muchas trabas en el camino pero no hay mejor modo de comprobar que lo estamos haciendo bien que mirar a nuestros hijos. Un beso grande y fuerza a ti también 🙂

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