Paso de mujer a mami

Paso de mujer a mami

La calidez que se encuentra con un hijo no la hallas en ninguna otra relación

Cuando eres madre experimentas una sensación emocional nunca antes conocida.

En una mujer se desarrolla el instinto de protección hacia un hijo y no existe ya nada que lo supere ni que se anteponga a ello.

Maduras y dejas de ser una persona indecisa o cobarde. Cuando te conviertes en madre ejerces con determinación y decidisión. Las alas que en el pasado mantenías cerradas, ahora se abren majestuosas para dar cobijo.

Valoras y actúas ante lo que es más beneficioso para tu pequeño y aprendes a decir NO desechando las medias tintas. La educación y el bienestar de tu hijo te corresponden, por ello si has de relegar a otros a última posición o decirles lo que piensas o sientes aunque conlleve desplantes, lo haces.

El tiempo de figura con poder, valentía y fuerza personal tiene lugar y ante ello una debe afrontar cada jornada.

Ahora es a nosotras a quienes nos preguntarán, pedirán y de quienes lo esperarán todo. Por ello mamis a sacar fuerza, coraje y confianza propia. No debemos fallarles ni fallarnos. Somos válidas y capaces de todo. Cada día que pasa es un objetivo conseguido y nuestro pequeño nos lo agradece cuando grita MAMI porque quiere un abrazo.

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