El contacto contigo

El contacto contigo

¿Qué hay de anormal que nuestro hijo quiera estar a nuestro lado todo el tiempo? ¿Y que queramos estarlo nosotras?

Ya el primer día que éste nace, familiares quieren que lo soltemos y lo entreguemos de brazos en brazos. Llore o no, pretenden que permanezcamos impasibles viendo el “espectáculo circense”.

Nuestro hijo acaba de salir de nuestro interior, ¿puede alguien entender que esa separación física que otros buscan es muy pronta?

Los primeros instantes, días, meses de vida le necesitamos tan cerca, tan pegado a nosotras. Nuestro hijo demanda y necesita esa protección y apego.

Es parte de nuestro cuerpo y alma, ¿podríamos vivir sin él? Obviamente del todo y felices no.

Somos muchas las que meses después de tener a nuestros bebés seguimos sintiendo la imperiosa necesidad de no despegarnos de su lado. Creo que con eso no debería haber nada que objetar. Cada cual criamos como queremos. Si criamos con afecto y contacto, ¿qué problema hay? El problema sucedería si fuese al contrario.

No es obligatorio llevarlo a guarderías o dejarlo con familiares cuando hijo o madre no están preparados o no lo han decidido así. Es un bebé y el tiempo pasa demasiado deprisa para que lo disfruten otros.

Quizás existan bebés que necesiten aprender a socializar o convivir o desinhibirse más que otros y les vaya bien otro entorno que el de solo sus padres, no obstante, somos sus primeros maestros y educadores y no encuentro lugar más idóneo para su desarrollo emocional y afectivo.

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